Como fotógrafa de boda, no me pudo parecer más increíble este lugar. Un pueblo precioso entre montañas, en Asturias.

Estábamos rodeados de naturaleza por todos lados. Y todo se teñía con los colores y la luz del otoño.

Y ellos…una pareja increíble con una historia de amor que parece sacada de una peli, de esas en las que una chica conoce a un chico y al instante se enamoran.

Silke, una chica de Bélgica que se va a Barcelona a estudiar danza. Kieran, un chico Escocés que termina por casualidad en esa misma escuela. Sus caminos se cruzan, y en ese mismo instante, se enamoran.

Y ese amor es tan real, tan intenso, que a los pocos minutos de estar con ellos puedes sentirlo, puedes verlo en su manera de mirarse, de tocarse…En todo.

Una pareja que me enamoró desde el principio.